Propósito de Juan
¿Qué es y por qué hacerlo?
¿Qué pensaría usted de alguien que dijera: «Voy a escribir un libro sin usar ninguna letra del alfabeto»? Marque una
respuesta:
a) Es un loco que escapó del manicomio.
b) Debe de ser David Copperfield.
c) El libro solo tendrá páginas en blanco.
d) Todas las respuestas anteriores son correctas.
Alguien incluso podría hacer un libro sin letras, utilizando únicamente imágenes; pero querer escribir sin usar el alfabeto no tiene el menor sentido. Por más absurda que pueda parecer esta idea, es exactamente eso lo que muchas personas han intentado hacer: no escribir ese libro sin letras, sino amar sin conocer el amor.
Es lógico que, para escribir este texto, tuve que utilizar casi todas las letras del alfabeto. Tuve que aprender a formar palabras, comprender sus significados y cómo funcionan, además de conocer las reglas de la gramática. De lo contrario, usted no entendería el mensaje.
Es imposible construir algo sin utilizar una materia prima, y la materia prima de las relaciones es el amor. ¿Y dónde lo encuentra usted? Pues bien, Juan el apóstol, también conocido como el «apóstol del amor», dijo:
Dios es amor, y el que permanece en amor permanece en Dios y Dios permanece en él.
1 Juan 4:16
Dios es la definición del amor, y en Él se encuentran reunidos todos los elementos necesarios para vivir y practicar el amor verdadero. Él es quien posee todas las letras del alfabeto de las relaciones: Amor, Bondad, Complicidad, Dedicación, Erotismo, Fidelidad…
Las personas están intentando amar sin conocer el verdadero amor y escribir sus historias amorosas sin usar todas las letras de ese alfabeto. ¿Y cuál ha sido el resultado? Relaciones enfermizas, egoístas, distorsionadas, desequilibradas y que provocan sufrimiento; matrimonios que terminan en divorcios y en la pérdida de la fe en el amor.
Intentar amar a su pareja sin conocer a Dios es intentar escribir un libro sin conocer el alfabeto. Es una locura. Es imposible.
Y no estoy hablando de tener una religión. Conocer a Dios no tiene nada que ver con asistir a una iglesia o formar parte de alguna organización religiosa. No es la religión la que nos acerca a Dios, sino nuestro interés sincero en desarrollar una relación con Él.
Una de las lecciones de la Escuela del Amor es que usted necesita conocer a Dios. Su primera relación debe ser con Él. No se trata de ser religioso ni de asistir a un templo. Se trata de procurar conocer quién es Él por medio de lo que Él mismo dice acerca de Sí.
¿Y qué es lo que Él dice, al fin y al cabo?
Pues bien, Juan, el apóstol del amor, escribió en 21 capítulos —y con casi todas las letras— la esencia de lo que el Señor Jesús habló acerca de Dios y acerca de Sí mismo: Su carácter, Su manera de entender el mundo, Sus prioridades, Su personalidad… Todo está revelado en esos 21 capítulos.
Por eso, ahora le propongo que haga el Desafío de Juan, que consiste en leer y meditar en un capítulo del Evangelio de Juan cada día.
Al meditar en la vida del Señor Jesús, usted se sumergirá en los pensamientos de Dios y comprenderá Su propósito para su vida.
¿Cómo hacerlo?
Usted puede comenzar el Desafío de Juan cualquier día, pero deberá seguirlo durante 21 días ininterrumpidos, hasta el último capítulo.
Observe que no se trata solo de leer, sino de meditar en lo que lee. Meditar significa reflexionar sobre lo que está leyendo, hacerse preguntas, profundizar en el texto y, principalmente, extraer enseñanzas para su vida. Para ayudarle en este proceso, este libro contiene mi meditación diaria sobre cada uno de los 21 capítulos del Evangelio de Juan, presentados en su totalidad. Aunque usted ya haya leído el Evangelio de Juan otras veces y piense que lo conoce bien, le aconsejo que lea atentamente todos los capítulos como si fuera la primera vez. El aprovechamiento no será el mismo si omite esta etapa. Por eso quise comenzar cada capítulo con el texto bíblico completo. Créame, será muy importante meditar en el texto original antes de leer mi meditación.
Sin embargo, no debe limitarse únicamente a mi meditación. Recuerde: la Palabra de Dios es dinámica y, por medio de un mismo versículo, puede revelarle algo totalmente diferente de lo que me reveló a mí. Por eso, quiero animarle a dejar diariamente su comentario en el blog renatocardoso.com acerca de lo que aprendió en su meditación sobre el capítulo correspondiente. Con toda seguridad, su testimonio bendecirá a otras personas.
¿Quiere participar?
Entonces…
- Decida el día en que va a comenzar y comprométase durante 21 días.
- Empiece a leer un capítulo por día, comenzando por Juan 1:1.
- Medite en su lectura. Debe dedicar de 10 a 20 minutos al día para ello; elija un lugar tranquilo donde no será interrumpido.
- Lea el mensaje correspondiente al capítulo leído aquí en este Blog.
- Acceda a la página del Desafío de Juan si desea publicar un comentario.
¿Qué le parece invitar a un amigo a formar parte de este proyecto con usted? El Desafío de Juan es ideal para amigos, padres e hijos, esposo y esposa. Regale un ejemplar de este libro a alguien especial y compartan sus experiencias.
Te sugiero que primero leas el capítulo en tu Biblia, luego leas mi comentario sobre ese capítulo y, finalmente, publiques tu propio comentario aquí en el blog.
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Juan 1: El Coprotagonista
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Juan 2: Él hablaba de su cuerpo
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Juan 3: El capítulo de la división
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Juan 4: Él se mezcla con la gentuza
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Juan 5: ¿Hijo de quién?
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Juan 6: Este Jesús es un pan
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Juan 8: Tratamiento de choque
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Juan 9: Jesús, el alborotador
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Juan 10: Más ignorante que un asno
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Juan 11: Ira en lugar de tristeza
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Juan 12: Fuego, leña y dinero
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Juan 13: Amando a quien no lo merece
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Juan 14: Juntos y mezclados
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Juan 15: Bajo la luz de la luna llena
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Juan 16: No se olvide de la mujer embarazada
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Juan 17: Vea lo que Él oró por usted
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Juan 18: El León toma la delantera
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Juan 19: El Cordero Se entrega
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Juan 20: Nuestro Big Brother
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Juan 21: Olvídate de los peces
Buena lectura.
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