thumb do blog Renato Cardoso
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Juan 10: Más ignorante que un asno

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El principal objetivo de Jesús en este capítulo fue enseñar a las personas a identificar a los verdaderos representantes y seguidores de Dios. Para ello, utilizó la analogía de la relación entre el pastor y las ovejas.

Los fariseos que estaban allí escuchando aquel discurso junto con el pueblo se consideraban los verdaderos representantes de Dios en la tierra. Querían que el pueblo rechazara a Jesús como a un impostor. Entonces Jesús abrió los ojos del pueblo y le enseñó a reconocer al verdadero representante de Dios.

VERDADERO PASTOR

  • Entra por la puerta, pues tiene derecho y autoridad. No tiene nada que esconder.
  • Quien es de la verdad reconoce su voz.
  • Quien es de Dios lo sigue.
  • Va delante de las personas, defendiéndolas y luchando por ellas.
  • Solo quiere el bien de las personas. Se sacrifica para que tengan una vida plena.
  • Da la vida por las personas.

FALSO PASTOR

  • Entra por la ventana, como un ladrón. Actúa por cuenta propia.
  • Quien es incauto o ama la mentira prefiere oír su voz.
  • Quien es de Dios huye de él.
  • Cuando la situación no le es favorable, abandona a las personas.
  • Solo quiere los bienes y el dinero de las personas. No duda en sacrificarlas por sí mismo.
  • Está más preocupado por su propia vida.

Con tantos pastores, apóstoles, obispos, misioneros, evangelistas y ministros autonombrados de esto y de aquello, necesitamos, más que nunca, tener discernimiento. ¿Quién es quién? ¿Quién se señaló a sí mismo y quién fue señalado por Dios? ¿Cómo separar a los bandidos de los buenos? La lista anterior, dada por el propio Señor Jesús, nos da la pista.

Observe que la única razón que justifica la existencia de falsos líderes es la presencia de falsos seguidores. Jesús dijo claramente que quien es oveja perteneciente a Su rebaño reconoce Su voz y lo sigue, pero extraña la voz del bandido y huye de él. Como el propio Dios dijo:

El buey conoce a su dueño, y el asno el pesebre de su amo; pero Israel no conoce, mi pueblo no tiene entendimiento. Isaías 1:3

Los animales conocen a sus dueños, pero las personas no reconocen a Dios. Hasta el smartphone reconoce la voz y las huellas de su dueño. Parece que las máquinas y los animales se han vuelto más inteligentes que el ser humano.

¿Usted ha estado huyendo de los falsos pastores?

¿Ha obedecido la voz del verdadero Pastor?