Blog Renato Cardoso | 18 de enero de 2013 - 21:34


Yo, vicioso

Todo ser humano es vicioso. En el sentido más básico de la palabra, vicio es cualquier hábito de hacer una cosa repetidamente, que trae algún placer momentáneo, pero que, en el fondo, nos perjudica.

Por lo tanto, por esta definición, todo el mundo es vicioso. Seamos honestos. ¿Cuántas cosas practicamos que nos traen placer en el momento pero que en verdad nos están destruyendo de a poco – o que al menos nos impiden que nos desarrollemos?

Comer mucha sal o azúcar, decir una mentirita, quedarse durante horas frente al videogames, ver pornografía o consumir otras porquerías de internet, tomar medicamentos innecesarios, fumar, ser dependiente de otra persona, usar drogas livianas o pesadas, beber gaseosas, tener explosiones de rabia… ¡Una vez conocí a alguien que tenía el vicio de comer papel! Ella literalmente compraba blocks de anotaciones en la librería todos los días, arrancaba las hojas y se las comía…

Por lo tanto, todo el mundo tiene por lo menos un vicio. Y el primer paso para liberarse es reconocerlo.

El segundo paso es admitir que necesita ayuda para parar. La característica de un vicioso es mentirse a sí mismo cuando dice: “puedo parar cuando quiera”. Si usted pudiese, ya hubiera parado.

Este domingo 20 será el Día Nacional del Combate contra los vicios en la Universal. La herramienta que más viciosos liberó en la historia de la humanidad es, por lejos, la fe. Y es esta herramienta la que estaremos usando para ayudarlo a usted o a un familiar que quiera librarse de un vicio, sea cual fuera.

¿Qué hacer?

  1. Reconozca su vicio y que necesita ayuda
  2. Escriba en un papel cuál es su vicio y hágale un pedido a Dios para que Él lo ayude a vencerlo.
  3. Vaya hasta la Iglesia Universal más próxima (en todo Brasil y en el mundo) este domingo a las 9.30hs y traiga el papel con usted.

Habrá una reunión dirigida especialmente a usted en la que recibirá orientaciones, aliento, fe y motivación para librarse del problema de una vez por todas. Yo estaré personalmente aquí en San Pablo, en Vila Mariana – Rua Domingos de Morais, 2051.

Un pedido: Si usted conoce a alguien que necesita y quiere liberarse de un vicio, mándele este mensaje e invítelo a participar también. Gracias.

 

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