thumb do blog Renato Cardoso
thumb do blog Renato Cardoso

¿TU INFANCIA TE ESTORBA HASTA HOY?

Cuando el pasado insiste en hablar alto, Dios ofrece un nuevo comienzo — de adentro hacia afuera

Tu infancia quedó en el pasado. Pero tal vez lo que dejó dentro de ti, no.

Hay personas que crecieron en medio del rechazo, el desprecio, la falta de cariño. Y, sin darse cuenta, pasan toda la vida intentando demostrar su valor, buscando amor, atención y aprobación en los lugares equivocados.

Es decir, el tiempo pasó — pero las marcas quedaron.

Cuando el pasado comienza a controlar el presente

Lo que viviste en la infancia puede explicar muchas actitudes de hoy:

  • inseguridad
  • celos
  • carencia emocional
  • miedo al abandono
  • necesidad constante de agradar
  • dificultad para confiar

Y aquí está el problema: mucha gente intenta resolver esto cambiando solo las circunstancias externas.

Sin embargo, aunque la vida mejore por fuera, por dentro se siguen cargando las mismas heridas.

Es como ese niño que sale de un ambiente difícil y va a un hogar lleno de amor, pero aun así duda de todo, teme ser rechazado otra vez y no logra confiar.

Hasta las experiencias buenas pueden generar conflictos

Por otro lado, quien tuvo una buena infancia también puede enfrentar dificultades.

Esto sucede porque crea expectativas demasiado altas en sus relaciones y comienza a exigir del otro lo que nunca aprendió.

Resultado: frustración, reclamos y conflictos constantes.

Es decir, tanto las experiencias negativas como las positivas impactan en la vida adulta cuando la persona no las trabaja correctamente.

No puedes cambiar lo que viviste — pero sí puedes decidir qué hacer con eso

Esta es una verdad que muchos necesitan aceptar:

No puedes cambiar la infancia que tuviste.
Pero sí puedes impedir que siga definiendo tu vida.

Y es justamente aquí donde entra la fe inteligente.

Una nueva vida comienza de adentro hacia afuera

Dios no dejó al ser humano atrapado en el pasado.

Por el contrario, ofrece la oportunidad de empezar de nuevo. De ser transformado por dentro. De recibir una nueva identidad, un nuevo Padre y una nueva vida.

Por eso el Señor Jesús enseñó sobre la necesidad de nacer de nuevo.

Cuando la persona nace del agua (la Palabra) y del Espíritu (el Espíritu Santo), ocurre algo poderoso:

  • la mente se renueva
  • los traumas comienzan a perder fuerza
  • la identidad es restaurada
  • la persona deja de vivir como víctima del pasado

De esta manera, comienza a ver su propia historia de otra forma.

El pasado deja de ser una carga y se convierte en testimonio

Dios no borra tu historia — transforma su significado.

Lo que antes era dolor, pasa a ser aprendizaje. Lo que era trauma, se convierte en testimonio. Y lo que parecía una prisión, se transforma en liberación.

Por eso, quien nace de nuevo puede decir con convicción:

“Yo era así, pero ya no lo soy.”

Da el primer paso

Si reconoces que tu infancia todavía influye en tus actitudes hoy, no lo ignores.

Detente unos minutos y hazte esta pregunta:

“¿Qué me afecta de mi infancia aún hoy?”

Escríbelo. Sé honesto. Trae a la conciencia lo que muchas veces has intentado esconder.

Una invitación a una nueva historia

Si este mensaje dialogó contigo, acepta esta invitación.

Participa de la Terapia del Amor, este jueves a las 20 h, en el Templo de Salomón.

Ven preparado para dar un paso decisivo.

Porque cuando decides enfrentar tu pasado con la dirección de Dios, comienzas algo nuevo — y esta vez, no dejas que lo que viviste defina tu historia, sino que asumes quién decides ser.

Mira el video y entiende cómo romper con los efectos de tu infancia y comenzar una nueva historia.

📌Si este video te ayudó, compártelo para ayudar a más personas. 👍🏼

imagem do author
Colaborador

Obispo Renato Cardoso