thumb do blog Renato Cardoso
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¡QUÉ IMAGEN! NECESITAS ENTENDER ESTO

Dios no solo quiere ofrendas en el Altar, Él quiere escribir Su Palabra en el corazón de la persona

Muchas personas no entienden la importancia del Antiguo Testamento. No obstante, todo lo que sucedió con el pueblo de Israel sirvió como modelo de lo que Dios haría en el Nuevo Testamento y sigue haciendo hasta hoy. El Pentecostés, por ejemplo, revela exactamente cómo Dios desea actuar en la vida de una persona.

La Fiesta del Pentecostés se realizaba cincuenta días después de la Pascua y celebraba dos acontecimientos importantes: la entrega de la Ley en el Sinaí y la presentación de las primicias de la cosecha delante de Dios.

Es decir, el pueblo reconocía que Dios debería ocupar el primer lugar en sus vidas.

Por eso, no fue casualidad que el Espíritu Santo descendiera justamente el día de Pentecostés, en Jerusalén. Dios estaba mostrando que el Espíritu Santo viene sobre aquellos que, verdaderamente, Lo ponen en primer lugar.

La Ley necesita estar dentro de la persona

En el Sinaí, la Ley fue escrita en tablas de piedra. Sin embargo, cuando el Espíritu Santo viene sobre alguien, la Palabra de Dios pasa a ser escrita en el corazón de esa persona, y eso cambia todo.

La persona deja de obedecer por obligación religiosa y pasa a tener placer en hacer la voluntad de Dios. Ella no vive solo una religión exterior, sino que desarrolla una relación sincera con el Señor.

Fue exactamente eso lo que muchos religiosos de la época de Jesús no comprendieron. Conocían la Ley, pero no tenían a Dios dentro de sí.

Dios quiere la propia vida como ofrenda

Además de eso, el Pentecostés también revela que Dios no desea solo ofrendas materiales. Él quiere la propia vida de la persona como primicia.

Él quiere estar por encima de los deseos, de las opiniones y de las prioridades humanas.

Porque no sirve que alguien entregue diezmos y ofrendas mientras el corazón permanece distante de Dios. La Palabra no puede quedar solo en la Biblia o en la teoría; es necesario que esté dentro de la persona.

El Espíritu Santo viene sobre quien se entrega

El Espíritu Santo no puede llenar a alguien que ya está lleno de sí mismo.

Mientras la persona viva presa de los propios pensamientos y voluntades, ella no deja espacio para que Dios actúe.

Por eso, quien desea recibir al Espíritu Santo necesita presentarse delante de Dios con humildad y sinceridad, como una página en blanco.

Cuando eso sucede, Dios escribe una nueva historia en aquella vida.

Y, entonces, el verdadero Pentecostés acontece dentro de ella.

Mira el video y entiende por qué el Pentecostés revela mucho más que una fiesta… Él revela lo que Dios desea encontrar dentro de nosotros.

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Colaborador

Obispo Renato Cardoso