thumb do blog Renato Cardoso
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Juan 8: Tratamiento de choque

Imagem de capa - Juan 8: Tratamiento de choque

Podemos ver, en este capítulo, una de las discusiones más acaloradas entre el Señor Jesús y los religiosos judíos. Algunas de las palabras «suaves» que Él usó para referirse a ellos fueron: «esclavos del pecado», «asesinos», «hijos del diablo», «no son de Dios», «son de aquí abajo», «morirán sin perdón de sus pecados» y «mentirosos». No fue por casualidad que, al final del capítulo, los religiosos tomaron piedras para arrojárselas.

¿Por qué Jesús fue tan duro con ellos?

Él mismo dio la respuesta a esa pregunta: «La verdad os hará libres». Aquellos religiosos nunca habían oído esas palabras. Nadie jamás tuvo el valor de decir lo que ellos necesitaban oír. Estaban llenos de sí mismos, convencidos de su santidad a causa de la religiosidad que practicaban. Por eso necesitaban un tratamiento de choque —o despertaban o morían definitivamente.

¿Alguna vez ha sido usted duramente confrontado por la verdad? ¿Le ha herido? ¿Fue difícil escuchar esas palabras?

¿Qué hizo usted? ¿Reevaluó su comportamiento o atacó a quien le dijo la verdad?

Quien ama la mentira es hijo del diablo. Él sí es maestro en agradar a los oídos de las personas, haciéndolas sentir muy bien consigo mismas mientras, ciegamente, caminan hacia el infierno.

El Señor Jesús nos pone en evidencia con las siguientes verdades:

  • Si vivimos en pecado, seremos esclavos de él.
  • Si no aceptamos al Señor Jesús como quien Él dice ser, moriremos sin el perdón de nuestros pecados. Él deja esto claro en el versículo 24. (Atención, religiosos e incrédulos que consideran a Jesús apenas un profeta o un buen maestro).
  • Quien miente es hijo del diablo, así como todos los que hacen lo que el diablo hace. (¡Al fin y al cabo, no todos son hijos de Dios!).
  • O usted es de Dios o usted es del diablo —no hay una tercera opción.
  • O usted es del mundo de arriba o usted es del mundo de aquí abajo.

Puede enojarse, si quiere. La verdad ha sido dicha.