thumb do blog Renato Cardoso
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ÉL NO FUE ALLÍ A PREPARAR CAFÉ

Muchas veces aceptamos lo ni siquiera nos gusta, solo para honrar a quien nos recibe. Pero ¿y cuando la invitación no es de un hombre... sino de Dios?

Existen dos copas ante nosotros — y, en algún momento, todos nos enfrentamos a una decisión.

En la cultura de la hospitalidad, aprendemos que rechazar lo que se nos ofrece puede ser interpretado como falta de respecto.

Por eso, muchas veces, aceptamos incluso lo que no nos gusta, solo para honrar a quien nos recibe.

Pero ¿y cuando la invitación no es de un hombre… sino de Dios?

¿Y si, sin darnos cuenta, estuviéramos siendo más cuidadosos con todos… pero dejando pasar la invitación más importante de nuestra existencia?

Dos copas. Dos destinos.

Mira el video y descubre de qué copa has aceptado beber.

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Colaborador

Obispo Renato Cardoso