EL PENTECOSTÉS JUDÍO VS. EL NUEVO PENTECOSTÉS
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Muchos brasileños saben lo que significa ser pentacampeón. Después de todo, el país ya conquistó cinco Copas del Mundo y sueña con el hexacampeonato. Pero, lamentablemente, pocas personas entienden el verdadero significado de Pentecostés.
Y digo esto porque Pentecostés tiene mucha más importancia para nuestra vida que cualquier trofeo de este mundo.
El primer Pentecostés
Para entender el Pentecostés cristiano, primero necesitamos volver al desierto del Sinaí. Fue allí que aconteció el primer Pentecostés, cincuenta días después de la salida del pueblo hebreo de Egipto.
Después de liberar a Israel de la esclavitud, Dios llevó al pueblo hasta el Monte Sinaí para establecer una alianza con él. En aquel momento, Moisés recibió las tablas de la Ley, que darían dirección, principios e identidad a aquella nación.
Porque sin la ley no hay unidad. Un pueblo solo permanece fuerte cuando vive de acuerdo con los mismos principios.
La Ley estaba en la piedra, pero no en el corazón
No obstante, había un gran problema. Aunque Dios entregó Su Ley, el corazón del pueblo seguía distante de Él.
Mientras Moisés estaba en el monte, los hebreros construían un becerro de oro y pasaron a adorarlo. Es decir, rápidamente abandonaron a Dios que los había liberado.
A partir de allí, comenzó una larga lucha para que aquella Ley dejara de ser solo algo exterior y pasara a habitar dentro de las personas. Sin embargo, eso nunca sucedió plenamente en el Antiguo Testamento.
Por eso Dios anunció por medio del profeta Jeremías una nueva alianza:
«… Pondré Mis leyes en la mente de ellos, y las escribiré sobre sus corazones…», Hebreos 8:10
El Pentecostés cristiano
Esta promesa se cumplió después de la muerte y la resurrección del Señor Jesús.
El día de Pentecostés, mientras los discípulos estaban reunidos en Jerusalén, el Espíritu Santo descendió sobre ellos. En aquel momento, la Palabra de Dios dejó de estar escrita solo en piedras y pasó a ser grabada en el corazón de aquellos hombres y mujeres.
Y eso lo cambió todo.
Ya no obedecían más por obligación religiosa, sino porque pasaron a conocer verdaderamente la voluntad de Dios. El Espíritu Santo los guiaba de adentro hacia fuera.
El Pentecostés sigue siendo actual
Es exactamente esto que Dios quiere hacer aún hoy.
El Pentecostés no se quedó en el pasado. La promesa del Espíritu Santo sigue viva para todos los que creen y Lo buscan sinceramente.
Por eso, no basta solo conocer la Biblia intelectualmente. Lo más importante es dejar que el Espíritu Santo escriba la Palabra de Dios dentro de nosotros.
Cuando esto sucede, la persona pasa a tener dirección, entendimiento y comunión verdadera con Dios.
Mira el video y entiende por qué el Pentecostés sigue aconteciendo hasta hoy.
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