¿POR QUÉ LA NATURALEZA NOS ATRAE?
Lo que el cielo, el mar y las montañas revelan sobre nuestra búsqueda interior
¿Ya te diste cuenta de cómo la naturaleza nos atrae? No es casualidad que las imágenes más fotografiadas del mundo sean el sol, el mar, las montañas y el cielo estrellado. Además, cuando estamos estresados o confundidos, instintivamente buscamos un parque, una playa o simplemente mirar el horizonte.
Algo en la naturaleza nos llama.
Los cielos hablan, incluso en silencio
La Biblia lo explica de forma clara: «Los cielos proclaman la gloria de Dios…» (Salmos 19:1). La creación comunica, aun sin palabras. Por eso, cuando buscamos esperanza, levantamos la mirada hacia lo alto. Es como si nuestro interior supiera de dónde viene el auxilio.
Incluso quienes dicen no creer en Dios sienten esta atracción. Puede que no reconozcan al Creador, pero no pueden ignorar el impacto de la creación.
El orden revela a un Creador
El universo funciona bajo leyes perfectas. El sol, la luna, las estrellas y las estaciones obedecen a un orden preciso. Y toda ley apunta a un legislador. El ser humano no creó esas leyes, solo las descubrió.
Por eso, Pablo afirma que el poder y la divinidad de Dios se ven claramente a través de las cosas creadas. La evidencia está delante de todos.
La verdadera resistencia
El problema no es la falta de pruebas, sino la falta de disposición. Reconocer a Dios implica obedecerlo. Y muchos prefieren negar Su existencia para no tener que cambiar su forma de vivir.
Aun así, la creación sigue hablando.
Una sed que la naturaleza no sacia
Si eres una persona a la que le gusta conectarse con la naturaleza, debes saber que dentro de ti existe una necesidad de conocer al Creador de todo eso.
Y Él quiere reinar en tu vida y darte esa paz y tranquilidad de manera constante.
Si este video te ayudó, compártelo para ayudar a más personas.
Portugués
Inglés
Francés
Italiano
Haití
Ruso