Blog Renato Cardoso | 19 de Julio de 2021 - 11:45


LA MISMA SANGRE, ESPÍRITU DIFERENTE: HERMANOS, PREJUICIOS Y EL DESTINO DE LAS PERSONAS

En una familia cuyos padres tienen dos hijos o más, y todos ellos reciben la misma crianza, supuestamente los hermanos deberían tener el mismo carácter, pero no siempre es así. Tanto en la Biblia como en los días actuales, tenemos innumerables ejemplos sobre esto. Hay hermanos que al crecer se vuelven completamente diferentes unos de los otros con respecto a las decisiones y al modo de vida.

Así sucede con Dios, que es Padre, y con las personas que, digámoslo así, representan “Sus hijos”. Él les da las mismas enseñanzas, chances y oportunidades a todos, sin embargo, solo una minoría las aprovecha y hace un buen uso de todo eso que recibe de Él. Por eso, hay una diferencia entre los seres humanos e incluso entre las personas que dicen creer en Dios.

Lo que Dios nos da, hizo y hace por nosotros no garantiza que todos tengan el mismo carácter y principios. Cada uno hace lo que quiere con lo que recibe. Dios no tiene la culpa de la vida que usted está teniendo y de lo que usted ha hecho. Sepa más sobre esto viendo el video de arriba (14 minutos).


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