Blog Renato Cardoso | 17 de marzo de 2012 - 16:09


Hombres: el sexo empieza desde el cuello hacia arriba

Hombres: el sexo empieza desde el cuello hacia arriba

Quiero pedir permiso a nuestras lectoras para hablar con los hombres – los hombres casados, específicamente. Usted, que es soltero, regrese aquí en el blog mañana, por favor. Prometo que tendré algo sólo para usted. Repito: El texto que sigue no es para solteros. Advertencia dada.

Hombres casados: Es que, he oído su clamor. «Mi esposa nunca tiene ganas… Siempre tiene una excusa… Parece que sólo a mí me gusta tener sexo, a ella no… No quiero que ella sienta como si me estuviese haciendo un favor… Para ella una vez al mes está bien, y dese por satisfecho… »

Mis queridos compañeros: El sexo para la mujer es algo muy, muy diferente de lo que es para  nosotros los hombres. El error de muchos esposos es pensar que la mujer ve el sexo como ellos, es decir, un placer físico, asociado con aliviar la tensión. El sexo para la mujer es una cereza en la torta de la intimidad. Es una expresión de cuan íntimos, amigos y amantes ustedes son, no sólo en la cama, sino durante todo el día.

No sé si usted ya comió una cereza, sin la torta. Es un poco acida y desabrida, ¿no? No satisface, y luego da deseos de comer otra cosa para quitar aquel sabor. Pues,  es así que la mujer  ve el sexo que no es precedido por la intimidad. Agrio y desabrido. No es algo que ella anhela hacer de nuevo.

Pero, cuando la cereza viene encima de la torta, ahí es diferente. La torta es lo principal, y la cereza realza el sabor. Una combinación perfecta.

La torta, queridos colegas, es la intimidad que precede a la cama. Notemos, de paso, aquí, que cuando la mujer escucha la palabra «intimidad», piensa principalmente en «conversación». El hombre piensa que poner las manos en ciertos lugares, pero ella piensa en descubrir lo que el hombre piensa, especialmente a respecto de ella, y también le encanta cuando toda la atención de él está en ella, y para lo que esta diciendo. Eso sí, es lo que fortalece la intimidad de la pareja.

Así que,  si usted sólo ha dado la cereza a su esposa, ahora usted entiende la reacción de ella. Sea mejor amante de su esposa vuélvase en un mejor oyente y mejor conversador. Esmérese en la torta.

No estoy hablando de convertirse en un sin vergüenza, usando su labia sólo para conseguir lo que usted quiere. De por seguro que luego ella se dará cuenta de su falsedad, y entonces ni la cereza acida usted va a tener… Estoy hablando de un sincero interés en la persona que está dentro del cuerpo de su esposa.

Si usted entiende esto, que el sexo para la mujer comienza por encima del cuello, ustedes dos serán mucho más felices en la cama y en otros lugares.

Va a faltar torta para tanta cereza…

P. D.: Aquí va una pequeña ayuda: Invítela a que realice la Caminata del Amor con usted. ¡Tome la iniciativa para variar, muchacho!

P. D. 2.: Usted que está soltero, ¿qué está haciendo aquí? ¿No le había dicho que no leyera? Realmente, ni modo con ustedes… Bueno, ya que está aquí, ahora lea hasta el final (y regrese mañana).


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