thumb do blog Renato Cardoso
thumb do blog Renato Cardoso

7 SÍNTOMAS DE LA ACOMODACIÓN ESPIRITUAL (Parte 1)

Cuando la sensación de estar bien se vuelve un peligro invisible

La fe es algo que todos necesitamos vigilar a diario. Y es precisamente por eso que quiero hablarte sobre un tema que me toca a mí, te toca a ti y nos alcanza a todos: la acomodación espiritual.

A primera vista, la acomodación parece algo simple, incluso inofensivo. Sin embargo, cuando se instala en la vida espiritual, actúa de manera sutil, silenciosa y extremadamente peligrosa. A diferencia de la comodidad física — fácil de identificar — la espiritual suele pasar desapercibida, justamente porque no provoca un dolor inmediato.

El confort que anestesia el cuerpo, la mente y la fe

El cuerpo humano, por naturaleza, busca comodidad. Basta con sentarse en una silla: comenzamos erguidos, pero con el paso del tiempo el cuerpo se relaja, se adapta al asiento y busca la posición más cómoda posible. La mente funciona de la misma manera. Prefiere estímulos fáciles, rápidos — como deslizar la pantalla del celular indefinidamente, consumiendo contenidos que entretienen, pero no desafían, y que no exijan esfuerzo.

Del mismo modo, el aspecto espiritual también puede ser cómodo. Y ahí es donde comienza el problema. Cuando no hay vigilancia, la fe deja de ser práctica y pasa a ser solo una sensación. Por eso, quiero señalar algunos signos claros de este proceso.

  1. La sensación de bienestar que conduce al abandono de la fe

El primer síntoma de la acomodación espiritual es la falsa sensación de que todo está bien. Y es importante subrayarlo: se trata de una sensación, no de la realidad. Así como existen enfermedades silenciosas que se desarrollan sin presentar síntomas, la acomodación espiritual hace que la persona crea que está espiritualmente sana cuando, en verdad, está debilitada.

Esta impresión de bienestar lleva, poco a poco, a la reducción de las prácticas de la fe. La persona comienza a medir su vida espiritual por lo que siente y no por lo que vive. Empieza a pensar: “¿Cuánto menos puedo orar sin sentirlo?”, “¿Cuánto menos puedo leer la Biblia sin notarlo?”. De esta manera, la fe va quedando de lado.

La Biblia es clara al advertir que la sensación de seguridad puede conducir a la perdición. El conformismo espiritual mata lentamente, sin hacer ruido.

  1. La oración limitada a los momentos de crisis

Enseguida aparece el segundo síntoma: la persona deja de orar o solo ora en momentos críticos. Cuando todo va bien, la oración desaparece. Pero frente al dolor, al miedo o a la angustia, el clamor surge de inmediato. Esto es común. Al fin y al cabo, incluso quienes dicen no creer en Dios oran cuando enfrentan una situación extrema.

Sin embargo, quien mantiene una fe activa no se comunica con Dios solo en las crisis. Ora al despertar, al acostarse, al tomar decisiones. Vive en comunión constante, porque entiende que Dios no es un recurso de emergencia, sino una presencia diaria.

Cuando el conformismo espiritual se instala, esta relación continua se interrumpe y la oración deja de formar parte de la rutina.

  1. La lectura de la Biblia se vuelve rara, superficial y rápida

El tercer síntoma es la negligencia con la Palabra de Dios. Se lee la Biblia muy pocas veces. Cuando se abre, la lectura es superficial, hecha solo para cumplir con una obligación. No hay meditación ni búsqueda de dirección.

En esta etapa, muchos prefieren escuchar a terceros hablar de la Biblia en lugar de acudir directamente a la Palabra. Trasladan su responsabilidad espiritual, tercerizan su fe. Sin embargo, la relación entre tú y Dios es intransferible. Los mensajes, las predicaciones y las oraciones de otros son importantes, pero jamás sustituyen el contacto personal con Dios.

Cuando esto sucede, la fe se apoya en muletas e, inevitablemente, se acomoda.

Una advertencia necesaria

Estos son solo los tres primeros síntomas de la acomodación espiritual:

  • la sensación de bienestar que conduce a la reducción de las prácticas de la fe;
  • la oración restringida a los momentos de crisis;
  • la lectura de la Biblia rara, superficial y rápida.

En este video entenderás por qué el momento más peligroso no es la crisis, sino el éxito. Mira el video hasta el final y evalúa si estás en estado de alerta o simplemente cómodo.

Mañana continuaremos con este tema. No te lo pierdas.

Si este video te ayudó, compártelo para ayudar a más personas.

 

imagem do author
Colaborador

Obispo Renato Cardoso