Blog Renato Cardoso | 24 de Mayo de 2013 - 21:21


Rompiendo hábitos: habilitadores y activadores

Rompiendo hábitos: habilitadores y activadores


Hay dos cosas que usted tiene que vencer para romper un hábito. La primera es la pereza de pensar. Un hábito es una actividad que su cerebro ya asimiló y que programó para realizar todas las veces que es “disparada”. Por lo tanto, usted ya no piensa más mientras está haciéndola.

Por eso, el primer paso es sacar su cerebro de la hibernación y hacerlo pensar al respecto. Usted ha empezado a hacer eso en el último post cuando se detuvo a pensar para identificar un mal hábito. Si lo escribió en algún lugar, como recomendé, usted está aún más enfocado, más consciente de él. ¿Por qué? Porque despertó al sector de su cerebro que está programado para hacerlo.

Después de despertar a su cerebro para identificar y escribir su mal hábito, usted necesita dar el segundo paso: buscar sus habilitadores y sus disparadores

Habilitadores: son todas las cosas y situaciones en su ambiente que habilitan su hábito, es decir, son lugares que usted frecuenta, objetos a su alrededor y la manera en que ellos están situados, y también personas con quien mantiene contacto. Si es adicto al café, por ejemplo, probablemente tiene una cafetera o una máquina de café bien cerca suyo la mayor parte del tiempo. Si tiene el hábito de irse a dormir tarde (incluso sabiendo que necesita despertarse temprano), es porque probablemente tiene una TV en su habitación, una computadora u otra cosa que habilita actividades (casi siempre innecesarias) que realiza antes de dormir. Recuerde que las personas también pueden ser habilitadoras. Los adictos a las drogas, por ejemplo, siempre tienen un habilitador que les proporciona la droga.

¿Cuáles son los habilitadores de su mal hábito?

Identifíquelos a todos. Escríbalos en un papel. Usted ya debe haberse dado cuenta de que tendrá que librarse de ellos. Decida qué hará al respeto. ¿Cuáles son los que usted puede, sencillamente, eliminar, cambiar de lugar o desechar? ¿Cuáles son los que no puede eliminar (quizás su marido quiere que la TV permanezca en la habitación, por ejemplo) y qué hará usted, de todos modos, para que eso no lo siga dominando? ¿Cuáles son las personas que tendrá que eliminar o al menos evitar dentro de su círculo de amistades?

Disparadores: es todo lo que usted hace, ve, piensa o siente, que “dispara” el hábito. El programa de hábitos en su cerebro necesita recibir un mandato, una orden que diga “ahora es la hora de aquel hábito”, para poder activarlo. Es como apretar un botón, prender una luz o hacer clic en un enlace de internet como este aquí. Una acción dispara una reacción, un resultado. Todo hábito necesita por lo menos un disparador, y a veces más de uno. ¿Qué dispara las ganas de tomar bebidas alcohólicas en una persona, por ejemplo? Varía en cada persona, pero puede ser el estrés, la búsqueda de un escape o una forma de paz o relajación, un vacío que la persona siente, el miedo de enfrentar la realidad, un disgusto, un mal recuerdo que está intentando olvidar – y muchas otras cosas.

¿Qué hace, ve, piensa o siente usted que dispara ese mal hábito suyo?

Obsérvese atentamente. Identifique los disparadores de su hábito y escríbalos en un papel. Para cada disparador, determine una estrategia para superarlo, contornearlo, ser más astuto que él. Una vez más, use su cerebro y su creatividad para encontrar una solución. Recuerde: decir “no sé qué hacer” también es un hábito. Siempre hay algo que usted puede hacer.

Después de hacer eso, estará listo para el próximo paso: sustituir el mal hábito por uno bueno. En el próximo post, hablaremos sobre esto [Regístrese en este blog y sea avisado de nuevos posts…]

 

“Salió y se fue [a orar], como solía, al Monte de los Olivos;
y Sus discípulos Lo siguieron.”
Lucas 22.39

 

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