thumb do blog Blog Obispo Macedo
thumb do blog Blog Obispo Macedo

Yo quería amor, pero no tenía amor para dar…

Amiga, me solidarizo con su dolor, sé lo que es vivir esclava de los sentimientos y atada a relaciones destructivas.

Viví de migajas por no conocer mi valor y por no tener nada de amor propio. Buscaba sentirme bien en los demás, no lograba quedarme sola ni conmigo misma, necesitaba, dependía de alguien como si fuese mi droga para darme la felicidad que no tenía. Ellos no eran los culpables de mi desgracia, pero en mi enfermedad emocional y en mi neurosis, pensaba que con el próximo sería diferente, que todos mis problemas terminarían al encontrar la persona adecuada que me amase, y tuviera una familia, ya que nunca había sido amada por padre ni madre. Había vivido en un constante rechazo, violencia y abuso de todo tipo.

Pero tuve que sufrir mucho antes de darme cuenta que ningún hombre, por mejor que fuese, podría salvarme de mí misma. Yo tenía que ser radical – o dejaba a Dios que dirigiera mi vida y confiaba totalmente en Él, o continuaba con mi modo de ser y sufriendo con cada relación. Yo quería amor, pero no tenía amor para dar ni para mí misma; era inoperante, acomplejada, envidiosa, egoísta, manipuladora, celosa, etc. Sufría y hacía sufrir.

Amiga, no va a suceder una magia ni un milagro que lo cambie todo, no creo que Dios arregle las elecciones equivocadas que tomamos ni que resuelva por nosotros los problemas. Él nos da la fuerza para hacer lo que es correcto, y corresponde a nosotros decidir si vamos o no a hacer lo que debe ser hecho.

Podemos dar mil excusas y quedarnos diciendo que no lo logramos, pero eso solo prolonga nuestro sufrimiento. Dios puede transformar a cualquier persona, incluso restaurar relaciones, pero no es con el otro con quien Él está hablando sino con nosotros.

Necesitamos ser transformadas para después vivir relaciones transformadas. Dele un voto de confianza a Dios, sacrifique su voluntad, entréguese a Él sin reservas, confíe. Él puede restaurarla, llenar todos los vacíos y prepararla para que sea la persona adecuada para alguien y vivir una relación de hija de Dios.

Vanessa

*Comentario sobre el post “Yo quiero, pero no sé cómo lograrlo”.