thumb do blog Blog Obispo Macedo
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¡Sacar la basura!

Un día tome un taxi para ir al aeropuerto. Estábamos yendo correctamente por el carril cuando, de la nada, un auto negro salió de repente del estacionamiento, justo en frente de nosotros. El taxista piso el freno bruscamente, se deslizó y evitó de golpear el auto, ¡fue por muy poco! El conductor del otro auto meneo la cabeza y muy nervioso comenzó a gritarnos.

Pero el taxista apenas sonrió y saludo con la mano al hombre, haciendo una señal de estar todo bien. Y lo hizo de manera muy amigable. Indignado, le pregunte: “¿Por qué hizo eso? Ese individuo casi arruina su auto, y a nosotros casi nos manda al hospital?” Fue cuando el conductor del taxi me enseñó lo que yo ahora llamo de “La ley del camión de basura”.

Él me explico que muchas personas son como camiones de basura. Andan por ahí cargadas de basura, llenas de frustraciones, de rabia, traumas y decepciones.
A medida que sus pilas de basura crecen, precisan un lugar para descargarla, y muchas veces, las descargan sobre la gente. Nunca tome eso como algo personal. Esto no es su problema, si no de ellos. Apenas sonría, salúdelos, deséeles siempre lo bueno, y siga para adelante.

No recoja la basura de estas personas, y no la esparza sobre otras personas del trabajo, EN SU CASA, o en las calles.

Quédese tranquilo, respire Y DEJE EL BASURERO PASAR. El principio de esto es que personas felices no dejan que los camiones de basura arruinen su día. La vida es muy corta, no lleve basura encima. Límpiese de los malos sentimientos, las preocupaciones del trabajo, pequeñeces personales, odio y frustraciones. Ame a las personas que le tratan bien. Y trate bien a las que no lo hacen.

La vida es un diez por ciento de lo que hace y el noventa por ciento de la forma en que la recibe.

Que tenga un buen día y recuerde: ¡deshágase de la basura!