El precio que hay que pagar por ser discípulo del Señor Jesucristo…
Vea nuestro mensaje de hoy
«Grandes multitudes Le acompañaban; y Él, volviéndose, les dijo:
Si alguno viene a Mí, y no aborrece a su padre y madre, a su mujer e hijos, a sus hermanos y hermanas, y aun hasta su propia vida, no puede ser Mi discípulo.
El que no carga su cruz y viene en pos de Mí, no puede ser Mi discípulo.
Porque, ¿quién de vosotros, deseando edificar una torre, no se sienta primero y calcula el costo, para ver si tiene lo suficiente para terminarla?
No sea que cuando haya echado los cimientos y no pueda terminar, todos los que lo vean comiencen a burlarse de él, diciendo: Este hombre comenzó a edificar y no pudo terminar». Lucas 14:25-30
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