thumb do blog Blog Obispo Macedo
thumb do blog Blog Obispo Macedo

¿Dónde está la sinceridad?

En vez de decir: “No sé por qué mi vida no cambia”.

Podríamos ser sinceros diciendo: “¡Soy un incrédulo y desobediente y por eso mi vida no cambia!”

En vez de decir: “¡Mi mayor defecto es ser perfeccionista, detallista o querer hacer todo. La verdad es que soy vulgar, egoísta, envidioso, intolerante, desconfiado y orgulloso!”.

Para qué perder tiempo diciendo: “No sé por qué engordo. Casi no como”.

Es mejor decir la verdad: “Yo como mucho de lo que no debo y odio ejercitarme. Soy perezoso, ¡por eso engordo!”.

Por qué la ceguera de decir: “Mi esposo (a) me traiciona, me humilla, me agrede, pero él (ella), tiene un buen corazón”.

Y la peor de todas es: “No sé por qué sufro tanto. Soy una buena persona. No le hago mal a nadie”.

Mientras que la humanidad intenta esconder lo que realmente es, dando disculpas sin sentido para no reconocer que el arma del diablo está dentro de nosotros mismos, nunca jamás, conoceremos la VERDAD. Y nunca seremos verdaderamente libres.

Hablamos de defectos pequeños para no exponer la gigantesca HIPOCRESÍA que nos condena. Seamos sinceros. ¿Qué es una herida más expuesta en el cuerpo de un leproso?

Bianca Carturani