Blog Obispo Macedo | 27 de Julio de 2021 - 00:01


Dios con los hombres

Dios con los hombres

La ciudad de San Pablo ha visto el Templo de Salomón, pero, lamentablemente, no le ha dado el debido valor al regalo de Dios de HACERSE CONOCIDO, con una gran demostración de amor y cuidado, para bendecir y proteger a esta región tan agitada de Brasil.

En julio de 2014, la construcción del magnífico Templo de Salomón fue concluida. El primer diseño del santuario le fue dado a Moisés, cuando todavía estaba atravesando el desierto. Más tarde, el rey David recibió una arquitectura del Templo con la firma del Propio Dios. Y, recientemente, el Señor también inspiró a mi esposo para hacer que Su pueblo recordara y rescatara la fe abrahámica a través de esta edificación.

Recuerdo que la inauguración del Templo fue celebrada por la comunidad israelí, el pueblo evangélico y todas las autoridades brasileñas presentes, quienes, de pie, cantaron el himno a la amada nación.

El privilegio de poder pisar las piedras de la Ciudad Santa colocadas en este Templo revela la grandeza y majestad de nuestro Soberano. Sin embargo, esta construcción no fue realizada para que el hombre se ensoberbeciera, sino para honrar y engrandecer el NOMBRE DEL DIOS ALTÍSIMO.

Los que son de la fe, que reconocen cuánto quiso Dios estar presente, dándoles este Lugar para buscar Su Rostro, realmente han sido bendecidos y han experimentado el Poder de Dios, según Su Palabra:

No obstante, atiende a la oración de Tu siervo y a su súplica, oh SEÑOR Dios mío, para que oigas el clamor y la oración que Tu siervo hace delante de Ti. Que Tus ojos estén abiertos día y noche sobre esta Casa, sobre el Lugar del cual has dicho que pondrías allí Tu Nombre, para que oigas la oración que Tu siervo hará sobre este Lugar.  2 Crónicas 6:19-20

Pero los que llegaron allí para divertirse, como si fuera cualquier lugar de encuentro, sin reverencia, y no lo vieron como un regalo de Dios, no lograron nada, pues les faltó el pasaporte de la fe para llegar hasta el Altar Sagrado, donde se hace el pacto con Dios. Les faltó entregar toda la vida en las Manos de Dios, poniéndolo a Él Primero, por encima de la familia, la carrera y los bienes.

A fin de cuentas, el Templo no es un lugar para reunirse con amigos, sino que es EL LUGAR para venerar y alabar al Señor Dios.

Yo ME ALEGRÉ cuando me dijeron: Vamos a la Casa del Señor.  Salmos 122:1


Dios con los hombres
  • Ester Bezerra 


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