Blog Obispo Macedo | 21 de Enero de 2015 - 15:12


Cuando el amor hastía…

Cuando el amor hastía…

20150121

Cuando se habla del amor, inmediatamente el corazón late. La palabra en sí despierta fantasías de pasión. Los sentimientos vibran, a la carne le gusta.

¿Quién, en este mundo, es capaz de odiar al amor? Supuestamente, solo hace bien.
Remite a ilusiones. Sueña fantasías, vislumbra el futuro.

El mundo ha abrazado al amor, independientemente de la forma en la que viene.

Pero, ¿qué es el amor?
Hay dos formas en que este sentimiento se expresa:
la humana y la Divina.

El amor humano está sujeto a los caprichos del alma. Está armonizado con la impaciencia, con la intolerancia, con los celos, con la ira, con el orgullo, con la traición, con el egoísmo, con la incomprensión, con el interés personal, en fin, está aliado a la injusticia o al pecado.

Es el amor que hastía y que se «termina».

Por eso se ha aprovechado de los débiles, rendidos a sus pasiones sin perdón.
A veces, incluso mata.

Por su parte, el amor Divino no tiene nada que ver con los sentimientos, sino con la razón.
Es un valor tan considerado como la honra de la palabra; como la verdad; como la fidelidad que todo sufre, todo cree, todo soporta, pero que jamás hastía ni se termina.

Este sentimiento proveniente del Espíritu de Dios está casado con Su Justicia.
Sus virtudes se armonizan con Su Palabra.
En la práctica, el amor que hastía es carnal, interesado y generado en el infierno.
Siempre conduce a la muerte.
Y lo peor, a la muerte eterna.

Pero el amor verdadero viene de Dios y es fiel hasta la muerte.
No hastía, no cansa, no desiste y jamás acaba.

Ese es el tipo de amor que el Dios Altísimo le ha ofrecido a la humanidad.
¡No desiste nunca!

Aun siendo cruelmente rechazado, ridiculizado, despreciado e incluso odiado, aun así, Sus manos están siempre extendidas para salvar a los que quieren.

Pregunta: ¿Cómo puedo amar y ser amado con el amor que viene de Dios?
Respuesta: cuando reciba el Espíritu del Amor, o sea, el Espíritu de Dios.

Solo Él es capaz de dar discernimiento para notar si el amor recibido de alguien es falso o verdadero.

Por eso, vale la pena invertir TODAS LAS FUERZAS, TODO EL ENTENDIMIENTO, TODO EL CORAZÓN Y TODA LA VIDA en la búsqueda del Espíritu de Dios en este próximo Ayuno de Daniel, a partir del día 29 de enero de 2015. Serán 21 días de abstinencia total o parcial (dependiendo de los estudios o del trabajo ejecutado) de toda y cualquier información secular, de entretenimientos, de deportes, de internet, de shoppings, de cine, de tv, de novelas, en fin. Una sumersión total en la Palabra de Dios.

Todo lo nuestro por el TODO DE DIOS.


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