Confianza

«Una persona segura de sí misma no es arrogante o agresiva, sino que es segura de sí misma, de una manera que inspira confianza en los demás.» Emily Post.
Si eres bonita, pero no eres una persona segura de ti misma, tu belleza no significa nada… sorprendente ¿no? Durante mucho tiempo yo no entendí esto y cuando pienso en ello, no es de extrañar las muchas dificultades que tenía para encontrar mi propio estilo al arreglarme, mantener una buena apariencia, e incluso dejar crecer mi cabello…
Mi hermana era mi mejor amiga y viceversa, pero infelizmente hubo momentos en que una pasó a quedarse a la sombra de la otra, y como no podía dejar de ser, un pedacito dentro de nosotros se quedó terriblemente afectado a causa de eso. Su defecto de nacimiento la llevó a una profunda necesidad de atención, y para aliviar su dolor, nuestra familia y amigos le daban más atención a ella. Mi falta de defecto de nacimiento me llevó a una profunda culpa, y también a contentarme por estar constantemente a su sombra.
Vivi se acostumbró a la atención y cuando no se le daba, era un problema.
Yo crecí acostumbrada a estar a la sombra de ella, escondiéndome tanto cuanto podía detrás de las personas que yo creía que eran más merecedoras.
Y aunque finalmente fui bautizada con el Espíritu Santo en mi adolescencia, la inseguridad me acompañaba todo el tiempo. Dondequiera que iba, allí estaba ella. Todo lo que yo hacía, allá estaba ella para perturbarme. Siempre que yo conocía a alguien, allí aparecía ella de la nada, era algo terrible. Entonces, me hice conocida como la hermana “aburrida”, o “aquella que, probablemente, se casaría más tarde”, y siempre que las personas me llamaban, lo hacían con el nombre de mi hermana… «oh no , tú eres la otra, Cristiane ¿no? Y entonces, normalmente venía a continuación el… «Siempre confundo sus nombres.” Pero eso nunca sucedía con mi hermana… interesante …
En vez de ofenderme con los comentarios o por lo menos, responderlos, yo siempre los veía como pruebas de mi distorsionada incredulidad sobre mí misma. Sí, yo no soy tan graciosa como mi hermana. Sí, mi conversación es muy aburrida. Sí, soy tan tímida que tendré dificultades para encontrar a alguien que me ame como soy. Sí, no soy tan valiente como mi hermana, ni tan fuerte. Tal vez sea mejor que me quede aquí, a la sombra de todos los demás en mi vida
Casarme con Renato cambió todo, pero no inmediatamente. Tardé años para librarme de todo ese lastre que había adquirido a lo largo de mi infancia. Pero cuando finalmente lo hice, mi matrimonio cambió completamente. Me sentía atractiva por primera vez en mi vida. Dejé crecer mi cabello, y se mantiene así desde entonces. Es gracioso como nuestro aspecto puede estar vinculado a cómo nos sentimos por dentro.
«¿Cuál es el secreto? Te estarás preguntando.
FE. Empecé a creer en mí misma sin la necesidad de ver nada. Hacía lo que Dios colocaba en mi corazón sin ni siquiera preocuparme por lo incapaz o pequeña que era, y entonces Él comenzó a usarme. Empecé a comprender que cuanto menos capaces somos, más Él nos usa, ¡y por eso yo aproveché!
Si Él dijo:
«Pero Dios escogió lo insensato del mundo para avergonzar a los sabios, y escogió lo débil del mundo para avergonzar a los poderosos..»
1 Corintios 1:27
Entonces, apenas obedezca.
Por Cristiane Cardoso
Portugués
Inglés
Francés
Italiano
Haití
Ruso