thumb do blog Blog Obispo Macedo
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Bronca de la fe

Hace casi treinta años tuve un problema serio en la vista, pensé que me iba a quedar ciego, estaba muy complicada mi visión. En esa época estaba en Bahía y tenía que ir a Rio de Janeiro casi todas las semanas, porque allí estaba el mejor tratamiento.

Un día el obispo Macedo me vio y me dijo con tono de bronca que hasta cuándo yo aceptaría esa situación. Me indigné tanto que abandoné todo el tratamiento y solo me fui a hacer nuevos exámenes después de 20 años. La médica me preguntó cuándo había sido operado, porque el lugar estaba cauterizado. Eso significa que en un determinado punto la enfermedad se detuvo. Creo que fue el día de la bronca, pues fue ese momento que tomé la decisión. Hoy, a los 53 años, solo uso lentes para leer.

Si la persona usa el sentimiento, la indignación será en contra de quien está ocasionando la bronca. Sin embargo, si ella usa la fe, será en contra del mal. Muchos tienen el corazón sucio, pues se vieron en una situación en la que esperaban otra reacción de la autoridad, de su líder. Tenemos que tener cuidado con el corazón, pues algo que podría levantarnos, ayudarnos y hasta cambiar nuestra historia, termina perdiéndose en medio del sentimiento.

¿Ya se imaginó que hubiera sucedido si yo hubiese alimentado el pensamiento de que mi caso era grave y que el obispo no estaba sintiendo compasión? Hoy estaría ciego.

No mire hacia el momento, no se desanime con las circunstancias, aliméntese de la fe. Más adelante, en la hora de la prueba, el resultado va a glorificar al Señor Jesús.

Aclaración: En mi caso tuve fe para abandonar el tratamiento, cada uno debe actuar de acuerdo con su propia fe.