thumb do blog Blog Obispo Macedo
thumb do blog Blog Obispo Macedo

Dos lenguas

El ratoncito estaba en la cueva, y del lado de afuera, el gato:
– MIAU, MIAU, MIAU
Después de varias horas y ya con mucha hambre, el ratón escuchó:
– ¡AU! ¡AU! ¡AU!
Entonces, dedujo: “Si hay un perro allí afuera, el gato se fue”. Salió
disparado en búsqueda de comida. Apenas salió de la cueva, el gato ¡CRAU!
Disconforme, ya en la boca del gato, preguntó
– P- ¡¡¡Caramba gato!!! ¿¿¿Qué payasada es esa, estabas aullando???
Y el gato respondió:
“Hoy, en este mundo globalizado”, quien no habla por lo menos
2 idiomas ¡SE MUERE DE HAMBRE!”

Colaboración de Fábio Costa