“Vivía en un garaje y dependía de los demás para sobrevivir”

Para cualquier padre de familia estar enfermo es una pesadilla porque esa enfermedad pue­de ocasionar varios problemas financieros. Esté fue el caso de Armando. Él nos relata:

-Antes de conocer de la Universal, estaba muy mal de salud, ya que sufría con dolores en la columna por­que tenía unos discos dañados y para empeorar mi si­tuación estaba desempleado. A causa esos problemas terminé en la miseria. Todo esto provocó que cayera en una profunda depresión, ya que me encontraba sólo en este país porque mis familiares se encontraban en México. Era una situación indignante porque lo que me daban de la compensación no me ayudaba para pagar la renta ni las cosas necesarias para sobrevivir por eso empecé a depender de los demás.

-Todo cambió en el momento que recibí la invita­ción para participar de la Universal. Aquí fue donde empecé aprender a cómo usar mi fe. Los resultados de mis oraciones fueron notables, logré vencer la depresión. Perseverando en la fe fue cómo logré recuperar las fuerzas para poder caminar, pero no estaba completamente sanado. Empecé a tener una visión diferente de lo que quería Quería salir de la situación en la cual me encontraba, ya que aún me encontraba desempleado. Por eso al escuchar de la Hoguera Santa me lance sin miedo y creí que Dios me sanaría por completo y que bendeciría mi vida económica.

–Dios no solamente me sanó de la columna sino que me bendijo dándome mi licencia de contratista. Mi negocio empezó prosperar. Dios me sacó de la miseria y me bendijo con mi propia casa, mi propio tractor, carros, pero por tomar la mala decisión de alejarme de Él, al poco tiempo perdí todo lo que un día había tenido. Pasaron 3 años para darme cuenta que había caído en el fondo del pozo y que necesitaba de la ayuda de Dios para salir de la situación humillante que me encontraba fue aquí donde al regresar escuche de nuevo de la Hoguera Santa y me lancé sin miedo. Mi familia no estaba de acuerdo, pero me puse en las manos de Dios y el milagro tan esperado aconteció.

-Hoy tengo mi pro­pio rancho, maquina­rias de construcción y mis contratos se han multiplicado cómo nunca me lo hubiera imaginado. De vivir en un garaje junto con mi familia y de depender de los demás, ahora tengo mi propio nego­cio. Hoy sé que lo más importante no está en lo que recibimos, sino en tener a Él como prioridad en nuestra vida, para ser fuertes y vencer cada adversidad que se presente.

 

              

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